1942. En un campo de prisioneros en Java, el coronel Lawrence, un diplomático sirve de mediador entre los estrictos japoneses y los ingleses, teniendo un pie a favor de cada cultura. El coronel se impone a través del violento Ohara con castigos crueles. La llegada de un soldado británico de alto rango (David Bowie) creará en el campo un caos que provocará varios enfrentamientos morales y físicos.
Crítica
Puntuación del crítico: 10
Absolutamente genial. Una historia de gran desarrollo, fuerza dramática realista e impresionante, una música inmejorable para sus escenas, buena fotografía, personajes profundos e interesantes... ¿qué mas se puede pedir?. El retrato del choque cultura es otro punto fuerte en esta obra maestra, y el enfrentamiento/admiración entre el personaje de Bowie y el líder japonés es inmejorable. Además, la película no muestra a los japoneses como a unos tiranos y a los británicos como unos héroes ni viceversa, critica el poder de la justicia en ambos casos, y que todo hombre merece un perdón, y nadie debe decidir sobre otro (se me antojó algo anarquista el epílogo). La conversación final entre Kitano y Conti...que decir...solo con comentar que casi nunca me han saltado mas de dos lágrimas con una película y con esta estuve llorando más de media hora, sin exagerar. Insuperable.
Waster
Ficha de Película enviada por Waster el 25 de Septiembre de 2003
Esta película es maravillosa. Desde que la vi con 11 años me enamoré de ella. Es una de las películas que más me han emociondo siempre. Las escenas son de una fuerza pasmorosa, sobre todo cuando Bowie se abre paso entre los soldados para salvar al capitán británico y besa al Capitán Japonés. Impresionante. La mejor interpretación de Bowie, y eso que el papel iba destinado a Robert Reford... La recomiendo a todos los amantes del buen cine... Imprescindible...
Muy muy buena. Magnífica película de Nagisa Oshima. Como bien resalta Waster, la película refleja el choque entre culturas en un campo de prisioneros japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Los personajes están muy bien escritos, todos con mucha profundidad desde el comandante japonés que busca el ideal samurai (que también es el compositor de la banda sonora, Ryuichi Sakamoto), el personaje de Tom Conti que entiende a las dos partes y trata de mantener un equilibrio, el personaje de David Bowie, quien rompe los esquemas en el campo por su personalidad y le atormenta un hecho de su pasado; y el impagable personaje de Takeshi Kitano que no es como a primera vista parece. Decir que todas las actuaciones son buenísimas, especialmente la de Takeshi Kitano, de una sinceridad pasmosa. La banda sonora es magistral, y la dirección y la fotografía geniales. El final de la película es muy triste, conmovedor y realista. Te hace un nudo en la garganta. La conversación entre Kitano y Conti es uno de los finales que más me han llegado en mi vida. Muy recomendable